Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?Fernando Pessoa .
Posted by ukey on +0000c30obeTue, 30 Sep 2008 03:18:04 +0000 9, 2006
Y el temido momento por tantos se acerca, y llega, y nos come, y sólo quedan los huesos. Nuestro último septiembre, nuestro último comienzo de curso en la Universidad de Deusto, en la carrera de English Philology, tras un montón de dinero gastado (invertido quedaría mejor pero no es plan de engañaros, queridos lectores) y después de conocer a gente que merece la pena y que te alegran el día. El último año de carrera, tras penurias y no penurias, tras exámenes, trabajos y proyectos. Se acerca (para algunos, como yo, por fin) el final de una etapa, el final de un camino que no es más que el principio de otro, el comienzo de una nueva andadura que nos llevará a lo que por fin, más o menos, será nuestra vida.
El último año dejará atrás los primeros nervios en el primer día de clase de hace ya, cinco para mi, cuatro para el resto, años, el comienzo del odio a ciertos profesores y asignaturas (Teoría de la literatura, francés, lengua española) y los trabajos hechos a última hora para Aitor Ibarrola o los incomprensibles árboles de Grammar, la notación formal de Semántica o los acentos extraños en el inglés fuera de Inglaterra. Todo ello quedará lejos, y la responsabilidad, la madurez, el crecimiento, y cientos de miles de cosas más irán acercándose a pasos agigantados.
Aún quedan días de vacaciones, dos (vale, no son muchos), y para mí ya han acabado. Hoy he vuelto a la rutina después de un verano sin igual, sorprendente, maravilloso, y terriblemente corto. Mis alumnos favoritos (una tiene la suerte de repetir alumnos, los que son más de mi agrado para más inri) me esperaban con los brazos abiertos -y la sonrisa que ha dibujado mi cara al verles ha sido de fotografía- y con ganas -raro, ¿verdad?- de seguir aprendiendo el idioma que tanto amo y que me hizo estudiar la carrera que este año toca a su fin -y toco madera para que así sea-.
Se acaban y empiezan cosas, pero entre medias siempre quedarán los recuerdos y las amistades, algunas de por vida, que unas mismas aficiones, una misma vocación, o un mismo amor han unido. Se acaba la filología, pero nos espera la vida.
Posted by ukey on +0000c30obeSat, 06 Sep 2008 14:48:26 +0000 9, 2006
Bastan unos acordes para que los recuerdos inunden tu cabeza, y todo tu cuerpo. Ayer asistimos a un auténtico recital folk de música irlandesa, música de la de verdad, de aquella que los trovadores tocaban, cantaban y bailaban para los reyes en los castillos medievales, y que hacía que todo el mundo se pusiese en pie y bailase. The Chieftains nos regaló un concierto animado y espléndido. Música celta en estado puro, podría decir, y no describiría ni la mitad de lo que es, ni la mitad de lo que disfruté.
A mí cabeza volaron las mismas sintonías que ocupaban mi cabeza en mis estancias en Dublín, hará ya siete años. La música celta y todo lo que ello conlleva: recuerdos de las excursiones en las que descubríamos la auténtica esencia irlandesa; los cottages que tan frecuentes eran en el campo, el inglés que nadie entendía porque tienen su propia manera de pronunciar, dejando a un lado el acento británico que en algún momento podría haberse esperado de ellos; los acantilados de Galway, en la otra punta de Irlanda, tan majestuosos y solitarios; el mar abierto, la lucha de las olas por estrellarse primero contra rocas tan antiguas como el mundo; Glendalough y sus cementerios, su torre; Kilkenny y su castillo (del que me enamoré), la historia de los celtas a flor de piel, y el sentimiento de ser algo más que un país, y un pasado.
Todo ello voló de nuevo a mí cabeza para recordarme que en aquel país pasé muchos de los mejores momentos de mi vida, para recordarme que fue allí donde surgieron nuevos sentimientos, y una nueva adoración. Una nacionalidad propia, una mentalidad propia, una música que les distingue del resto del mundo y que les hace especiales. El tipo de música con la que se te olvida todo lo demás, incluso lo que no te gusta de un país.
The Chieftains rememoró momentos de felicidad, y me brindó una unión irrompible con la propietaria de un sentimiento mucho más arraigado que el mío, igual que el que yo siento por el país vecino. Si nunca habéis oído hablar de ellos, os los recomiendo. No podrás evitar que tus pies se muevan al son de la música. Geniales.
Posted by ukey on +0000c30obeMon, 01 Sep 2008 22:10:36 +0000 9, 2006
Desde el principio del verano vengo leyendo libros de misterio, intriga y asesinatos, y es que mi amada Agatha Christie me engachó al género de la manera más tonta con su magnífico “Asesinato en el Orient Express”, lectura recomendada para todo el mundo. Pero lo cierto es que no me gusta cualquier tipo de misterio ni por supuesto cualquier tipo de escritura.
Llevada un poco por la curiosidad y por las fervientes recomendaciones de un amigo (y en cuanto diga el autor sabréis a quién me refiero) me compré “Estudio en escarlata” de Sir Arthur Conan Doyle. No me gustó. Para mí el misterio ha de prevalecer hasta casi el final del libro, porque si te lo desvelan cuando aún quedan alrededor de 60 ó 70 páginas el libro pierde su gracia, y el drama toda la trama. No fue una decepción pero sí fue una especie de aviso. Sé qué no me va a gustar. Y aunque un libro de un escritor no debería servir ni para encumbrarle ni para mortificarle, lo cierto es que no me gusta perder el tiempo en lo que a lectura se refiere. Hay demasiados libros en el mundo y suficiente tengo con aceptar que no podré leer todos los que me gustaría leer. Selección, por tanto, ante todo.
Y gracias a unos rápidos vistazos por internet sobre la época victoriana inglesa (esa época que tanto me apasiona y de la que os hablaré en otro artículo) descubrí a una autora británica que basaba casi todas sus novelas en la época victoriana inglesa, y cuyas tramas estaban repletas de asesinatos, secretos (tantos y tan variados en aquellos tiempos de reglas y convenciones sociales), hipocresías y delitos, mezclado todo ello con los barrios más bajos de Londres como Whitechapel (más conocida por ser la zona en la que Jack el Destripador -Jack the Ripper- cometió sus asesinatos) y las zonas más prestigiosas y caras de Londres como Westminster o, incluso, Buckhingam Palace.
La autora se llama Anne Perry, y sus novelas merecen la pena. Nada se descubre hasta las últimas páginas, como ocurre con Agatha Christie -autora de la que Perry aprendió, principalmente-, y la intriga está asegurada. Además, todo lo que en las novelas está escrito es un fiel retrato de la época, cada detalle está cuidado al máximo, y te ofrece la oportunidad de conocer una parte de esa sociedad londinense, tan perjudicial y glamurosa, que no se encuentra en los libros de texto.
Posted by ukey on +0000c31obeWed, 27 Aug 2008 05:38:21 +0000 9, 2006
Existen muchos tipos de dolores. Cuando te rompes un brazo, una pierna, cuando te haces una brecha, cuando te pisan fuerte el pie, cuando te dejan, cuando tienes dolor de cabeza, dolor menstrual, cuando te das un golpe en el dedo pequeño del dedo del pie con la pata de la cama, o cuando te caes por unas escaleras tras un resbalón provocado por el agua de la lluvia en tus zapatillas. Entre otros muchos tipos de dolores que a todos nos quedan por experimentar.
Son las 06.27 de la madrugada, y servidora se encuentra frente al ordenador, teniendo que ir a trabajar a las nueve y tras haber dormido cuatro horas, debido a un fuerte, intenso y horrible dolor en la boca, a causa de una estupenda muela del juicio que quiere salir y que me está destrozando la encía -la rompe para salir- y el alma. Ayer me desperté del dolor y desperté a la persona que dormía a mi lado porque no podía más. Un ibuprofeno a las seis de la mañana, helado para dormir la zona y muchos mimos me sirvieron para poder dormir del tirón hasta las doce. Un día después de aquello me he dormido a la una, de cansancio, y me he despertado a las cinco menos diez del puñetero dolor que no me ha dejado en paz durante todo el día, y llorando, porque el dolor tornaba a ser más agudo por momentos. Me había tomado al acostarme un ibuprofeno, me he tomado media pastilla más y me sigue doliendo, aunque no con la misma intensidad que antes.
Lo cierto es que quiero matarme por momentos. Así de claro. No quiero ir al dentista. Llevo una hora informándome en internet sobre las muelas del juicio y leyendo experiencias de la gente a la que les han sido extraídas, y como en la vida, hay de todo. Pero el recuerdo que tengo del cabrón de mi dentista cuando me empastó dos muelas de pequeña me hace odiar a los odontólogos y a las madres que los parió. Sé que sería lo mejor, pero prefiero esperar unos días para ver si el dolor remite, porque las agujas, el sonidito de las dichosas herramientas y el olor de la consulta me hechan más para atrás que una tropa de chinos tarareando el himno de España.
Lo que más miedo me da es que el próximo post de este blog trate de mi extracción de muela.
Y, encima, tengo que estudiar.
Posted by ukey on +0000c31obeThu, 14 Aug 2008 17:55:57 +0000 9, 2006
Hay pocas películas, ciertamente muy pocas, que lleguen actualmente al alma como lo consigue esta. Y hay menos películas aún que lleguen al alma cuando no hay diálogo al que agarrarse o escenas demoledoras en las que perderse. Pero Pixar, junto con Disney, ha conseguido lo que creía que era imposible: hacer una película digna de mención, alabanzas y de la que hacerte fan y hablarle a todo el mundo.
Wall-E es perfecta, maravillosa, original, tierna, duelce, divertida, y una de las mejores historias de amor que he visto en toda mi vida. El bichito es adorable y te causa tanta ternura que te dan ganas de llorar y de achucharlo para toda la vida. Hacía mucho tiempo que no me emocionaba tanto una película de animación, y en general, una película cualquiera.
Además, Wall-E es una crítica feroz al consumismo y al modo que tenemos de vivir actualmente. Lejos de ser simplemente una gran obra de originalidad, ordenador y efectos especiales, es una crítica para hacer pensar a niños y a adultos sobre nuestro temible y terrible modo de vida. Y si buscan conseguirlo con personajes tan encantadores como Wall-E, no me queda duda de que lo consiguen.
La recomiendo, ferviente y locamente. No hay más que ver a Wall-E para entender que esta película encierra una magia que es difícil de explicar con palabras, pero que es fácil de entender con los ojos. No te pasará por alto. No podrás no adorar al bichito basurero.
Posted by ukey on +0000c31obeFri, 08 Aug 2008 00:41:57 +0000 9, 2006
Es increíble no sentir ni pena ni tristeza, sino ganas. Es increíble mirar al cielo y verlo por fin azul, cuando antes sólo era una mancha gris y oscura, que acechaba a cada momento, que amenazaba lluvias si no hacías bien las cosas. Ahora mismo es un placer vivir y formar parte tanto de este mundo como de la vida de otras personas. Dejar atrás caminos de piedras y vivir, todo lo que me depare el destino.
Y también es un placer, inmenso placer este, el de mirar a ciertos lugares y que no duela ni una pizca. Ser capaz de saludarlos y no notar que bajo tus pies se abren agujeros tan grandes como tu pena. Otro placer: no sentirme mal, no despreciarme, no rechazarme, no volverme loca intentando entender lo que no tiene mayor explicación. Las cosas pasan. Punto y final. Y muy final.
Me siento embriagada, de muchas cosas. De la vida, del amor, de la fidelidad, de la verdad, del presente y del futuro, y aprendiendo de un pasado, dándole esquinazo, rescatando sólo lo que me sirva en un presente que se presenta amable, dulce, sincero. Las palabras se van. Los recuerdos pierden intensidad. Los deseos desaparecen. Las personas cambian e igual que las palabras, se esfuman. Pero yo me quedo y quiero ser feliz. Y lo soy. Y ese es el placer más indescriptible de todos.
Posted by ukey on +0000c31obeWed, 06 Aug 2008 22:53:23 +0000 9, 2006
El verano y sus horas in-ter-mi-na-bles. El verano y su luz, su reflejo, su cercanía, su calor. El verano y los paseos, las risas, la despreocupación. El verano y los recuerdos de otros veranos; el verano y las vivencias que serán recuerdos dentro de un año. El verano y su descanso, su rutina, su diferencia. El verano y su tardío despertar, y su tardío anochecer; irse tarde a la cama, despertarse tarde y sin ganas. El verano y su música, y sus películas, y sus libros sin descanso (¡qué placer!).
El verano.
El verano.
Sus viajes, sus relaciones, sus amistades y separaciones (siempre es un hasta luego), sus fiestas, su libertad.
Posted by ukey on +0000c31obeMon, 21 Jul 2008 22:25:57 +0000 9, 2006
Billar
Bolos
Perder
Ganar
Risas
Más risas
Sol
Calor
Verano
Tiempo libre
Cero responsabilidades
Adiós trabajo hasta octubre
Leer a placer
Ver películas sin un horario marcado
Dormir hasta las tantas
Ir a dormir tarde
Vaguear
Disfrutar
Ir a la playa
Escuchar llover abrazada a un cuerpo, resguardadas
Planear
Acertar
Celebrar
Descansar
Aportar
Reir a carcajadas
Salir de fiesta
Gastar
Ir a urgencias
Sacar fotos
Probar mi nueva cámara
Salir a comer
Salir a cenar
Hacer apuestas
Retos
Y miles de cosas más
A tu lado,
a vuestro lado
Quedan dos días para los esperados 23 años Quedan dos días para celebrarlo
Y sé que no serán los últimos
Que no terminen los días de verano. No quiero crecer otra vez.