Un año más desde que celebramos la última navidad. Un año entero que ya ha pasado, casi como un suspiro y un año en el que dejamos atrás cosas muy buenas, cosas buenas, cosas malas y cosas peores. En el camino para llegar aqui se han quedado sueños, metas y experiencias que han servido para poder dar el siguiente paso. Algunos ya han llegado a la meta y otros llegaran el día 31, con la llegada del nuevo año y con él nuevas metas, sueños y experiencias que nos aguardan.
Dejo atrás un año lleno de incertidumbres y pesares, renaciendo de nuevo y preparada para lo que me espera a la vuelta de la esquina. Para cumplir mis sueños y para ver crecer una nueva vida. Como dice Bryan Adams; “Life is an open road“. Yo haré que esa frase se haga realidad en mi vida. En verano Londres me espera. En noviembre, y quién sabe si no antes, Madrid vuelve a esperarme. Y “siempre nos quedará París” porque para mí, ahí surge todo…
Y no podía cerrar esta entrada, un tanto paranoica, sin antes desearos a todos los que me leéis y firmáis una FELIZ NAVIDAD. Porque nos lo merecemos. Que todos vuestros deseos se os cumplan y recordad:
Nunca dejéis de soñar.






